La UMH investiga cómo el cernícalo ayuda a frenar la plaga del picudo rojo en el Palmera

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La UMH investiga cómo el cernícalo ayuda a frenar la plaga del picudo rojo en el Palmera

La lucha contra el picudo rojo cuenta con un silencioso aliado. Se trata del cernícalo vulgar, una pequeña ave rapaz de la familia de los halcones y que está actuando como arma biológica contra la plaga que pone en peligro el palmeral ilicitano.

Un equipo del área de Ecología de la Universidad Miguel Hernández formado por tres investigadores y dos estudiantes de ciencias ambientales, está estudiando hasta qué punto estos cernícalos pueden ser eficaces en el control de la plaga.

«Aunque el estudio no está concluido, sí que estamos constatando que esta ave es una herramienta adicional en las medidas de control de la plaga», explica Juan Manuel Pérez García.

El investigador explica que «llevamos un año estudiando la dieta de al menos 30 parejas de cernícalos, 20 de mochuelos y 5 de lechuza blanca del Camp d’Elx y de la Vega Baja. Hemos constatado que con la llegada del picudo los cernícalos han cambiado su dieta y ahora se alimentan básicamente de este insecto. De hecho algunas parejas estudiadas, localizadas en el Palmeral histórico y en los alrededores de El Hondo, zonas con alta densidad de palmeras afectadas, son extremadamente especialistas en la captura de este escarabajo, llegando a suponer el 90% de su dieta».

Pérez García añade que «lo que ahora pretendemos averiguar es si estas aves son selectivas a la hora de alimentarse de picudos o lo hacen simplemente porque los tienen al alcance con facilidad. El picudo rojo tiene un vuelo torpe y lento, así que son fáciles de capturar para estas rapaces».

Según los cálculos de los investigadores, en Elche y la Vega Baja puede haber alrededor de 300 parejas de cernícalos. Se estima que cada uno de ellos come dos picudos al día con los cual, el total sería que cada día acabarían con 1.200 ejemplares de escarabajos diarios.

«En zonas como el Palmeral no sería suficiente para acabar con la plaga, pero sí ayudaría. Sí que serían más efectivos en zonas de baja densidad de palmeras, como en la Vega Baja», explica el investigador que recuerda que en otros lugares ya se han utilizado estas aves como arma biológica para el control de plagas. Este es el caso del control del topillo campesino en Castilla León.

Otro de los resultados interesantes que han encontrado los investigadores de la Universidad Miguel Hernández es la presencia en los restos de la dieta de cernícalo de picudo negro, otra especie invasora que afecta a las piteras, ágaves y yucas.

El peligro de los pesticidas
El elevado consumo de picudos por parte de estos halcones ha puesto en alerta a los investigadores ya que puede tener consecuencias negativas para la supervivencia de estos, debido a los pesticidas.

Hasta que el pasado 30 de septiembre la Comisión Europea prohibió el uso de varios pesticidas como el Tiametoxam y Imidacloprid, estos fueron la base de la lucha contra el picudo rojo en el Palmeral. Y dado que los cernícalos se alimentan masivamente de picudos que han estado expuestos a estos pesticidas, las rapaces podrían estar acumulando estos pesticidas en sus tejidos y causando problemas graves sobre su capacidad reproductiva.