Los nematodos son unos gusanitos microscópicos de unos 0,2 milímetros. Es una plaga bastante desconocida para muchos aficionados, seguramente porque viven bajo tierra y además no se ven a simple vista.
Donde viven mejor es en suelos arenosos, con calor y riego abundante. Son muy sensibles a la sequía o a la falta de cultivo, por ello requieren para vivir lugares muy húmedos. Un suelo sin vegetación o sin riego un año o más reduciría mucho la población
SINTOMAS
No es nada fácil saber si una planta está siendo atacada por nematodos, ya que los síntomas se confunden con varias cosas: exceso de agua, sequía o carencia de nutrientes. Lo que está ocurriendo es un daño en las raíces que están llenas de estos gusanitos.
Las hojas toman un color verde pálido o amarillo que se marchita cuando el clima es cálido (no confundir con falta de nutrientes).
Plantas raquíticas, con poco desarrollo, descoloridas. Esto aumenta su susceptibilidad al frío, a hongos y a bacterias oportunistas. Los vegetales afectados pueden llegar a morir por la acción directa del nematodo o por los parásitos de debilidad.
Debilitamiento progresivo de la planta, marchitamiento sin explicación y sin poder observar nada.
Suelen manifestarse por rodales o líneas de cultivo
DAÑOS
Dañan las raíces de multitud de plantas, se introducen en ellas y absorben sus jugos.
PREVENCIÓN
No hay suelo que no tenga nematodos, aunque para producir daños su número tiene que ser elevado y las especies de plantas tienen que ser sensibles a ellos.